miércoles, 4 de diciembre de 2024

Una modelo de oración (parte 1)



 Una modelo de oración 

(parte 1)

Jesús es nuestro ejemplo

Mateo 6:5-8: Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

 

1.      No como el hipócrita

a.      Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 

b.    Hipócrita (significado)

                                                                                      i.      Un actor

                                                                                    ii.      Como personaje asumido (actor de teatro)

                                                                                  iii.      Fingir, aparentar

c.      El hipócrita reza para ser visto por los demás y para parecer espiritual o religioso.

2.      Encuentra un lugar privado

a.      Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

b.     Jesús no se opone a la oración colectiva y pública; más bien, enfatiza la importancia de buscar un espacio tranquilo y privado para concentrarse en Él.

3.      Cierra las puertas

a.      Puerta (significado)

                                                                                      i.       Un portal o entrada

                                                                                    ii.      Una apertura

                                                                                  iii.      Puerta o portón

1.      Tenemos 3 puertas: formas en que entran las cosas

a.      Las puertas de los ojos

b.     Las puertas de los oídos

c.      Las puertas de la mente

b.     Evitar distracciones

                                                                                      i.      Lucas 10:38-42 38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

                                        preocupaba con muchos quehaceres =distraído con mucho servicio.

4.      El lugar secreto

a.      Dios no se dedica al escondite; más bien, Él anhela que entremos en el lugar secreto de Su presencia.

                                                                                      i.     Salmos 31:20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.

                                                                                    ii.      Salmos 91:1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente.

5.      Repeticiones vanas

a.      Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.

                                                                                      i.    La oración no se trata simplemente de la repetición de palabras; Debe emanar de un corazón que sea genuino y sincero.

6.      Preguntando al Padre

a.      No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

b.      ¿Por qué preguntar si Él ya lo sabe?

                                                                                      i.      Preguntando acuerdos con:

1. Confesar y hablar

2. El poder de acuerdo

3. Alineamiento con la autoridad de la Palabra

4. Alinear nuestra voluntad con la voluntad del Padre

c.      Mateo 7:7-12 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? 12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.

d.   Santiago 4:2-3 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

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